Guerra Civil en el Universo Sálvame: La Amenaza Final de Kiko Hernández
El 28 de diciembre, Día de los Inocentes, no trajo bromas sino una declaración de guerra total. Kiko Hernández rompe definitivamente con Jorge Javier Vázquez, anunciando una “venganza” que promete sacudir los cimientos de la televisión en 2026.

El panorama del entretenimiento en España ha saltado por los aires.
Lo que durante años pareció una amistad inquebrantable tras las cámaras de Sálvame, se ha transformado en un campo de batalla de reproches y advertencias sombrías.
Kiko Hernández, el eterno polemista, ha decidido que el tiempo de los silencios ha terminado.
A través de sus redes sociales, ha lanzado un ultimátum que tiene una fecha marcada en rojo: el 15 de enero.
El Origen del Conflicto: Una Carta No Olvidada
Todo parece remontarse a una antigua carta que Jorge Javier Vázquez le dedicó a Kiko en la revista Lecturas.
En aquel entonces, el presentador de Badalona afirmaba no saber nada de la vida de su compañero tras dos décadas de trabajo.
Aunque en su momento pareció un bache más, Hernández ha demostrado que tiene una memoria de elefante.
“Tengo otra preparada para ti, amigo”, sentenció Kiko en un tono que muchos han calificado de puramente amenazador.
Esta ruptura no es un hecho aislado. Se produce en un contexto de máxima tensión con la cadena Telecinco.
Hernández, ahora fuera de Mediaset, acusa a la empresa de hipocresía tras un reciente informe crítico contra su nuevo proyecto, La Casa de los Gemelos 2.
Kiko no ha dudado en recordar episodios oscuros del pasado de la cadena, como el caso de Carlota Prado, para contraatacar: “¿Dónde estaban vuestros límites entonces?”, cuestiona con dureza.
Un 2026 que Comienza con Sangre Televisiva
Mientras Jorge Javier Vázquez se mantiene como uno de los pesos pesados de la televisión actual, Kiko Hernández prepara su desembarco en un nuevo programa junto a Kiko Matamoros.
Prometen un formato “más salvaje” que cualquier cosa vista antes, sin filtros ni censura.
La gran incógnita es si Jorge Javier entrará al trapo o si optará por el silencio gélido para ignorar a quien fuera su sombra durante años.
La audiencia asiste atónita a la descomposición del “Eje del Mal”. Lo que queda claro es que la lealtad en la televisión tiene fecha de caducidad y que, en esta guerra civil, no habrá prisioneros.