Versión en Español: El Choque de Titanes en el Congreso
Título: Tormenta en el Hemiciclo: Sánchez Blindar a Puente y Desarticula la Estrategia de la Oposición entre Acusaciones de “Bulatox”
La política española ha vivido una de sus jornadas más incendiarias en lo que va de legislatura.
Lo que comenzó como una sesión ordinaria de control al Gobierno se transformó rápidamente en un campo de batalla dialéctico donde el Presidente Pedro Sánchez no solo salió en defensa cerrada de su Ministro de Transportes, Óscar Puente, sino que lanzó una ofensiva demoledora contra el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente de Vox, Santiago Abascal.

El Escudo sobre Óscar Puente El epicentro del conflicto radica en la gestión ferroviaria.
Ante las críticas feroces por los retrasos y averías en la red de trenes, Sánchez no dio un paso atrás.
Al contrario, elevó a Puente a la categoría de pieza indispensable, defendiendo una inversión histórica que, según el Ejecutivo, intenta paliar años de “abandono sistemático” de los gobiernos anteriores.
“No es falta de gestión, es el ruido del bulo”, sentenciaba el Presidente, señalando directamente a la bancada popular.
El “Ataque a los Bulos” y la Ruptura con Feijóo Sánchez fue implacable con Feijóo.
El tono subió de intensidad cuando el Presidente acusó al líder de la oposición de basar su política en noticias falsas y desinformación (los ya famosos “bulos”).
Según la narrativa de Moncloa, el PP ha abandonado la crítica constructiva para abrazar una estrategia de desgaste basada en exageraciones sobre el estado de las infraestructuras.
“Usted no busca soluciones, busca el colapso”, le recriminó Sánchez a un Feijóo que observaba con gesto serio desde su escaño.
La Carga contra Abascal: El “Factor Trump” Sin embargo, el momento de mayor tensión mediática ocurrió cuando Sánchez giró la cabeza hacia Santiago Abascal.
En un movimiento estratégico para deslegitimar el discurso de Vox, el Presidente vinculó directamente al líder de la formación con las corrientes más radicales de la política estadounidense.
Al etiquetarlo bajo la sombra de la influencia extranjera, Sánchez buscó proyectar la imagen de una ultraderecha que no responde a los intereses nacionales, sino a agendas externas de polarización.
Conclusión: Un Tablero de Ajedrez de Alto Voltaje Este enfrentamiento deja claro que la tregua política es inexistente.
Sánchez ha decidido que la mejor defensa es un buen ataque, blindando a sus ministros más polémicos y atacando el núcleo de la credibilidad de sus adversarios.
La pregunta que queda en el aire tras el eco de los aplausos y los abucheos es: ¿quién ganará la batalla por la verdad en la mente del ciudadano?