
Óscar Puente iba a ser entrevistado este lunes, 26 de enero, en la segunda edición de ‘Informativos Telecinco’ por su director y presentador Carlos Franganillo. Así lo había anunciado oficialmente el grupo Mediaset en un breve comunicado de prensa horas antes.
“El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, será entrevistado en directo esta noche por Carlos Franganillo en el plató de ‘Informativos Telecinco’ 21:00h para abordar la crisis generada tras el accidente de Adamuz y las diversas incidencias registradas en el servicio ferroviario en España”, rezaba el texto.
De tal modo que se trataba de la segunda entrevista que el ministro socialista concedía en televisión este lunes, pues por la mañana había acudido al estudio de ‘La hora de La 1’, el programa matinal de RTVE (La 1 y Canal 24 horas) comandado por Silvia Intxaurrondo.
Sin embargo, Óscar Puente canceló esa aparición en ‘Informativos Telecinco’ después de anunciarse.
Algo que el propio Carlos Franganillo lamentó en directo cuando se abordaba la investigación, aún en ciernes, sobre las causas de la tragedia ferroviaria de Adamuz (Córdoba).
Franganillo, sobre Óscar Puente: “Informativos Telecinco le ha pedido una entrevista cada día desde hace siete días sin éxito”
“Nos habría gustado preguntarle las últimas dudas al ministro de Transportes en directo.
‘Informativos Telecinco’ le ha pedido una entrevista cada día desde hace siete días sin éxito.
Esta mañana, su equipo confirmó que estaría hoy aquí en el plató, pero poco después incumplió lo acordado y canceló la cita“, explicó con contudencia el periodista.
Por su parte, desde el gabinete de prensa del Ministerio de Transportes se alega que esa cancelación estuvo motivada por el anuncio de comparecencia de Óscar Puente en el Senado el próximo jueves, 29 de enero; excusándose en que desde que conocieron esta cita se han suspendido todas las entrevistas para centrar los esfuerzos en preparar la intervención en sede parlamentaria.
Puente también cancela la entrevista con Susanna Griso
Precisamente, Puente también ha cancelado la entrevista pactada con Susanna Griso en ‘Espejo Público’ para este miércoles.
Así lo ha compartido la comunicadora de Atresmedia con su audiencia: “Dejadme que aproveche para decir que mañana nos había dicho Óscar Puente que nos concedía una entrevista en este periplo que está haciendo por distintas televisiones, pero nos la ha cancelado porque lo han citado en el Senado”.
En paralelo, Griso, con un tono de evidente molestia, ha afeado que, tras este plante, no se le haya propuesto otra fecha para poder charlar con el ministro.
Una Silla Vacía, Un Grito de Indignación
La noche informativa en España no suele estar exenta de tensión, pero lo ocurrido recientemente en el plató de Informativos Telecinco ha marcado un antes y un después en la relación entre el Gobierno y la prensa.
Carlos Franganillo, uno de los rostros más respetados del periodismo nacional, se vio obligado a denunciar en pleno directo lo que calificó como un “incumplimiento de lo acordado” por parte del Ministro de Transportes, Óscar Puente.
El “plantón” no fue solo un desplante personal; fue un mensaje político.
En un momento donde la gestión de las infraestructuras y las crisis recientes exigen respuestas claras, el silencio de una silla vacía habló más alto que cualquier declaración oficial.
La audiencia, que esperaba una entrevista incisiva, se encontró con una explicación sobria pero contundente de Franganillo, exponiendo las costuras de una estrategia de comunicación gubernamental que parece preferir el control absoluto a la confrontación de ideas.
La Anatomía del Incumplimiento: Promesas Rotas

Según la denuncia pública de Franganillo, la entrevista con el Ministro Puente había sido pactada con antelación, estableciendo los temas y el formato.
Sin embargo, en el último minuto, la agenda del ministro sufrió una mutación repentina que le impidió acudir a la cita.
Lo que para el ministerio fue un “problema de agenda”, para el equipo de Telecinco fue una ruptura unilateral de un compromiso profesional.
Este incidente ha abierto un debate necesario sobre la “dictadura de la agenda”.
¿Tienen los representantes públicos el derecho de cancelar compromisos con medios de comunicación masivos sin una justificación de fuerza mayor?
Los expertos sugieren que esta táctica busca evitar el desgaste en momentos de baja popularidad o ante preguntas incómodas que el equipo de Puente, conocido por su estilo combativo en redes sociales, prefirió no enfrentar ante millones de espectadores.
El Factor Franganillo: Credibilidad vs. Poder
La reacción de Carlos Franganillo ha sido aplaudida por gran parte del gremio periodístico.
Al no ocultar el motivo de la ausencia y señalar directamente al responsable, el presentador defendió la integridad de su profesión.
“El periodismo no puede ser un apéndice de la comunicación de un ministerio”, comentaban analistas en redes sociales tras el programa.
El enfrentamiento pone de relieve la figura de Óscar Puente, un ministro que ha hecho de la confrontación su marca personal, pero que en esta ocasión parece haber calculado mal el impacto de su ausencia.
Al dar el plantón a una cadena de alcance nacional, no solo descolocó a la redacción, sino que alimentó la narrativa de una supuesta opacidad y falta de respeto hacia los canales tradicionales de información.
Hacia un Escenario de Tensión Permanente

Este suceso no es un hecho aislado, sino la culminación de una tendencia donde el poder ejecutivo busca puentear a los periodistas para dirigirse directamente a sus bases.
Sin embargo, el “incumplimiento” denunciado por Telecinco marca una línea roja.
La confianza entre las fuentes oficiales y los informadores es la base de una democracia sana, y cuando esa confianza se rompe por un plantón en prime time, lo que queda es un vacío difícil de llenar.
La pregunta que queda en el aire es: ¿Habrá consecuencias políticas para el ministro o se convertirá este desplante en la nueva norma de la comunicación institucional?
Por ahora, el silencio de Puente ante las críticas de Franganillo solo aumenta la sensación de que, en la política actual, el control del relato importa más que la transparencia.