Todas ellas entre julio de 2024 y diciembre de 2025 en este punto de la línea de alta velocidad Madrid–Andalucía
El tramo ferroviario de Adamuz (Córdoba), donde este domingo se produjo el choque mortal entre dos trenes de alta velocidad, sigue generando debate. Acumulaba un historial de incidencias técnicas en los meses previos al accidente
Según los avisos públicos difundidos por el propio gestor de infraestructuras ferroviarias, Adif, al menos ocho incidencias fueron notificadas. Todas ellas entre julio de 2024 y diciembre de 2025 en este punto de la línea de alta velocidad Madrid–Andalucía.

Los avisos, publicados en la cuenta oficial @InfoAdif en la red social X, hacen referencia de forma reiterada al mismo ámbito geográfico. El tramo comprendido entre Adamuz y Villanueva de Córdoba, así como otros puntos cercanos de la infraestructura. En todos los casos, las incidencias afectaron a sistemas clave como la señalización, la catenaria o la propia infraestructura.
Y provocaron retrasos en la circulación de trenes de alta velocidad.
Los avisos reiterados
El último aviso registrado se produjo el 23 de diciembre, cuando Adif informó de una avería entre Adamuz y Córdoba. Este podía generar retrasos en la circulación ferroviaria.
Apenas dos meses antes, el 30 de octubre de 2025, el gestor comunicó “una incidencia en la infraestructura” entre Villanueva de Córdoba y Adamuz. Con impacto en los trenes de alta velocidad.
Días antes, el 26 de octubre, se notificaron también “retrasos puntuales” por otra incidencia en el tramo de ancho estándar a la altura de Adamuz.
Durante 2025, las comunicaciones oficiales se repitieron con cierta frecuencia. El 1 de septiembre y el 5 de junio, Adif alertó de incidencias que afectaban a sistemas de señalización entre Adamuz y Villanueva de Córdoba.
El 22 de mayo, una nueva incidencia técnica volvió a provocar retrasos en los trenes de la relación Madrid–Andalucía. Y el 14 de abril, el aviso se refirió a un problema en la catenaria entre Adamuz y Alcolea.
El historial se remonta también a 2024. El 22 de noviembre de ese año, Adif comunicó retrasos por una incidencia en la señalización en Adamuz. Y el 23 de julio, informó de una avería de un tren entre Adamuz y Villanueva de Córdoba que afectó a la circulación en la línea de ancho estándar Córdoba–Ciudad Real.
Existen además registros de problemas similares en 2023 en estos mismos tramos.
En todos los comunicados, el gestor utilizó una fórmula similar, señalando que personal de Adif trabajaba para resolver la incidencia. Esto “a la mayor brevedad posible”, sin detallar consecuencias más allá de los retrasos.
El accidente se produjo este domingo a las 19:39 horas, cuando un tren de Iryo que cubría la ruta Málaga–Madrid descarriló. Ocurrió a la altura de Adamuz e invadió la vía contigua, por la que circulaba un Alvia de Renfe con destino Huelva. El choque dejó al menos 39 personas fallecidas y decenas de heridos.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, calificó el siniestro de “tremendamente extraño”. Y subrayó que el tramo había sido renovado en mayo con una inversión cercana a los 700 millones de euros. Por el momento, no se ha establecido ninguna relación oficial entre el accidente y las incidencias técnicas previas.
La comisión de investigación independiente prevista por la ley ya ha sido activada. Será la encargada de determinar si el historial técnico del tramo tiene relevancia en el análisis del accidente o si se trata de hechos independientes.